Oh, la primavera!

Buenos días y bienvenidos a la primavera! Ahora sí, el clima nos ha dado un respiro y el ambiente ya huele a flores, a días más largos y a tiempo al aire libre, también a huertas en las que podemos encontrar nuevas hortalizas y frutas cada vez más dulces. Como no, la publicación de una nueva edición de mi Magazine, es otra señal de la llegada de una nueva estación.

Solo tenéis que hacer click en la portada para acceder a él. Deseo que os guste, al igual que los anteriores. No dejáis de comentar y si os gusta, suscribiros al blog o a las distintas redes sociales para poder estar al tanto de cada actualización. La primavera nos espera!

 

 

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Haz click sobre la portada para acceder al Magazine de Primavera
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Rieska de boniato…

¡Hola de nuevo! Hoy os traigo una versión con boniato de unos panecillos cuya receta tiene origen finlandés. La rieska, que se hace tradicionalmente con patata y que hoy he versionado, ya os la mostré en el recetario del reto 7×10 que os dejo aquí. Es decir, además de ricos y nutritivos son muy económicos y su preparación no tiene dificultad alguna. Estos panecillos planos son una buena alternativa para no consumir tantas harinas refinadas. En este caso optamos por los copos de avena integral como en la receta original, pero bien podríamos usar harina integral de trigo sarraceno, almendra molida, etc… ¿Te quedas para saber cómo se hace? solo tienes que seguir leyendo!

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Para 10 panes pequeños:

  • 1 taza de puré boniato asado (puede ser cocido pero puede variar la cantidad de harina al tener el boniato más humedad)
  • 1 huevo (para la opción vegana: 1 cucharada de semillas de linaza molidas + 3 cucharadas de agua)
  • 1 taza y 1/4 de harina de avena integral sin gluten
  • 1 c. de sal marina
  • 1 c. de polvo de hornear

 

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Y ¿Cómo lo vamos a hacer? Pues el procedimiento no puede ser más sencillo, comenzamos por pre-calentar el horno a 180 ºC. En un bol grande, mezclamos el puré elaborado con la pulpa del boniato asado junto al huevo. A esa primera mezcla, le agregamos la harina, la sal y el polvo de hornear y mezclamos bien. Si no tenemos harina de avena, podemos hacerla en casa con tan solo moler hasta pulverizar copos de avena sin gluten, si queremos una versión apta para celiacos.

La masa puede ser un poco pegajosa, pero manejable. Si no conseguimos despegarla de las manos, solo añadiremos un poquito más de harina. Formamos una bola grande, aplastamos ligeramente y dividimos esa masa en 10 partes iguales que amasaremos en forma de pequeñas bolas e iremos aplastando con las manos o con un pequeño rodillo enharinado hasta conseguir unos círculos finos. Forrar una bandeja de horno con papel cuisson, colocar los círculos sobre ella y hornear durante unos 20 min. o hasta que los panes estén ligeramente dorados.

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Conviene servirlos calientes ya que fríos tienden a endurecerse bastante y son ideales para el desayuno, como en las fotografías con un poco de aguacate y semillas. Yo suelo recurrir a esta preparación cuando no he comprado pan y me apetece una tosta o simplemente necesito una base que acompañe bien con algunos alimentos que se suelen acompañar con algo de pan como patés vegetales, aguacate, cremas de frutos secos, hummus, etc.

Espero que os guste, como veis estos panecillos son extremadamente sencillos de hacer, no necesitan leudar y se pueden enriquecer con semillas e incluso frutos secos. Como siempre os digo, simplificar es clave, a veces nos enredamos en preparaciones muy complicadas cuando simplemente no es necesario.

Millones de gracias por seguir el blog ya que cada vez sois más los que os suscribís a el y nos seguís por esta vía además de en otras redes sociales. No puedo estar más encantada! Hasta la próxima entrada y feliz semana!!!!

“Bolinhos de bacalhau”…

Buenos días! En plena Semana Santa y vacaciones para muchos, os dejo , ya que tanto me lo habéis pedido, una receta sin carne, ideal también como opción para incluir pescado para los más pequeños y que seguro se comerán sin rechistar. En mi familia en esta época de año, las legumbres y pescados como el bacalao reinaban en la mesa. La verdad es que con el paso del tiempo, todos los alimentos de origen vegetal y esporádicamente el pescado han ido tomando cada vez más protagonismo, durante todo el año. Recuerdo a mi madre hacer esta receta de “bolinhos de bacalhau”, una especie de buñuelos deliciosos, ideales para acompañar con una ensalada fresca.

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Para realizarlos vamos a necesitar:

  • 2 patatas medias cocidas, peladas y machacadas con un tenedor (sobre unos 280 g.)
  • 1 huevo batido (se puede sustituir por 2 o 3 C. de bebida de soja o 1 C. de lino molido junto a 2 C. de agua)
  • 250 g de bacalao (salado y desalado) cocido y desmigado
  • 2 C. de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo picado 
  • 1/2 cebolla grande picadita
  • 2 C. de harina integral, unos 30 g. (yo usé de arroz, puede ser de trigo, avena, centeno, etc…)
  • perejil picado
  • pimienta negra molida y sal al gusto

En una sartén con 1 cucharada de aceite de oliva rehogar el ajo y la cebolla picados hasta que estén dorados. Reservar. Cocer las patatas en agua con sal y con su piel. Cuando estén listas las pelamos y machacamos con un tenedor. Podemos agilizar este paso pelando las patatas, cortando en rodajas gruesas y colocándolas en un recipiente tipo pyrex con unas gotas de agua, una pizca de sal y unas gotas de aceite y tapando con film transparente, llevar al microondas a 800W. durante 5-6 minutos.

Al mismo tiempo, cocer el bacalao hasta que rompa el hervor, escurrir, pelar, retirar la espinas y desmigar. Hoy en día podemos encontrar diferentes presentaciones de bacalao que nos facilitan el proceso. Podemos escoger migas, lomos pelados, tiras, etc…casi todos sin espinas con lo que nos ahorramos algo de tiempo.

 

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En un bol grande colocar la patata machacada, el bacalao desmigado, el huevo batido, el perejil, la harina integral, la cebolla y el ajo rehogados, una cucharada de aceite de oliva virgen en crudo, sal  y pimienta negra molida al gusto. Mezclar muy bien hasta formar una masa homogénea. Tomar pequeñas porciones de masa, hacer bolitas o quenelles (con la ayuda de 2 cucharas) y cocinar de la forma elegida. Se pueden freír hasta que estén dorados, hacer a la plancha aplastándolas ligeramente y cocinándolos por los dos lados, u hornear en horno precalentado a 180 ºC sobre papel cuisson. Servir calientes acompañados de una gran ensalada.

Si prefieres las legumbres puedes acceder a un recetario completo a través de este link o comértelas en forma de hamburguesa vegetal. Cuéntame si te ha gustado la receta de hoy y no dudes en etiquetar a @24zanahorias para que lo pueda ver. Hasta el próximo post y felices vacaciones!!!!

Pound cake de cacao, boniato y tahina…

No viene siendo muy habitual  que os comparta recetas dulces, ya que no las suelo hacer normalmente. Como mucho puedo recurrir a un pan de plátano o a este tipo de brownie o pound cake de cacao, pero como os digo, la frecuencia es realmente baja, y no suele ocurrir más de un par de veces al año. Coincidiendo con mi cumpleaños, elaboré esta receta dulce “no dulce” que si bien lleva huevo, está libre de gluten, azúcares refinados y lácteos. Y si queréis replicarla para alguna ocasión especial, aunque siempre insisto, son recetas muy calóricas y las ocasiones especiales no hay porque celebrarlas con comida… si seguís leyendo podréis encontrar la receta que tanto me habéis pedido!

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Necesitaréis:

  • 2 tazas de boniato asado
  • 2 huevos
  • 1 taza de coco rallado
  • 1+1/2 tazas de almendra molida
  • 3/4 de taza de harina de arroz integral
  • 4 dátiles medjool
  • entre 1/2 y 3/4 de taza de leche de almendra/arroz (sin azúcares añadidos)
  • 5 C. de cacao puro desgrasado
  • 4 C. de tahina
  • 2 C. de aceite de coco (derretido y atemperado)
  • 1 pizca de sal
  • 2 c. de polvo de hornear
  • 1taza de pistachos pelados y picados (sin sal)

Comenzamos por precalentar el horno a 180 ºC y forrar la base de un molde desmontable de unos 20 cm. de diámetro con papel cuisson. Con forrar el fondo con un círculo de papel del mismo diámetro será suficiente, ya que al llevar algún ingrediente graso en la mezcla, no se va a pegar a las paredes.

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En un robot de cocina comenzamos por triturar a velocidad alta el boniato, el cual habremos asado y pelado previamente, y los dátiles (remojados y sin hueso para que estén blanditos). Añadimos los huevos y batimos durante unos 3-4 minutos hasta que la mezcla haya aumentado un poco de volumen y esté más clara. A partir de ahí vamos añadiendo el resto de los ingredientes y seguimos mezclando: el coco rallado, la almendra, el cacao, la harina, la sal, la levadura, la tahina y el aceite de coco. Como el resultado de esta mezcla es bastante denso, añadimos al final la leche vegetal en cantidad suficiente para aligerar un poco. Tiene que quedar una pasta más cremosa que líquida. Si nos gusta más dulce, podemos añadir un plátano bien maduro, pero debemos tener en cuenta que esto humedecerá la mezcla, por lo que la cantidad de bebida vegetal puede variar.

Volcamos la mezcla en el molde e igualamos la superficie con la ayuda de una espátula. Introducimos en el horno sobre la rejilla situada en la parte media y horneamos durante 20-25 min. Retirar del horno, desmoldar y decorar con los pistachos picados. La combinación de los sabores del cacao y el pistacho es espectacular!

Al incluir huevos, harina y polvo de hornear, la mezcla va  a subir ligeramente, lo que hará que el resultado sea una mezcla entre brownie y bizcocho, un pound cake o bizcocho denso y húmedo que hará las delicias de cualquier amante del cacao intenso y de los sabores amargos. Las cantidades de cada ingrediente pueden variar a nuestro gusto, por ejemplo, hay quien prefiere el sabor de la almendra al del coco por lo que podremos añadir menos cantidad del segundo y más del primero o al contrario.

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Como siempre os digo, en este tipo de recetas se unen la densidad nutricional a la densidad calórica, por lo que debemos cuidar la ración. En cualquier caso, el sabor es tan intenso y el resultado tan saciante que probablemente no consigamos comer más que un trocito pequeño. Es simplemente una alternativa a la repostería convencional en la que somos nosotros los que escogemos los ingredientes, evitando los que menos nos interesan desde el punto de vista de nuestra salud.

Espero que os guste y compartáis conmigo vuestras impresiones. Un abrazo y feliz semana!!!!

Croquetas de boniato con peperoncino y coco…

Hoy os traigo una receta que improvisé hace unos días y os compartí a través de Instagram stories. Como os gustó tanto, aquí os detallo cantidades para que la podáis hacer en casa. Igualmente, como la seguís teniendo en destacados, podéis ver todo el desarrollo allí! Vamos a empezar…

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Para esta receta vamos a necesitar:

  • 400 g. de boniato asado
  • 1 huevo
  • 1/2 taza de copos de avena
  • 1 cebolla dulce mediana
  • 1 C. rasa de ajo molido
  • sal y pimienta negra
  • 1/2 taza de perejil picado
  • 2 C. de queso parmesano
  • 1/4 de taza de panko (o pan rallado con o sin gluten)
  • 1/2 taza de coco rallado
  • 1 pizca de peperoncino
  • 2 C. de aceite de oliva virgen extra

Con estas cantidades podréis realizar aproximadamente 20 croquetas pequeñas.

La forma de realizarlas es extremadamente fácil. Comenzamos por pre-calentar el horno (entre 180 ºC y 200 ºC), forrar una bandeja con papel cuisson y asar nuestros boniatos enteros o partidos a la mitad, así tardaremos menos tiempo hasta que la pulpa esté blanda. Podemos, para evitar que se queme, pincelar muy ligeramente el papel con aceite de oliva. Retirar del horno, dejar que se enfríen un poco y retirar la piel reservando la pulpa.

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En una sartén calentar una cucharada de aceite de oliva virgen extra y rehogar la cebolla bien picadita con una pizca de sal hasta que esté bien dorada y blanda.

En un bol, aplastar la pulpa del boniato asado y añadir el resto de los ingredientes: ajo molido, perejil picado, huevo, parmesano, peperoncino, cebolla rehogada, los copos de avena y una pizca de sal y pimienta negra. Si tenemos tiempo, podemos dejar la mezcla reposando 15 min. de forma que la avena absorba un poco de la humedad del resto de ingredientes.

Mezclar el panko junto al coco rallado que vamos a usar para envolver las croquetas. Con las manos húmedas, dar forma de pequeñas bolas a la masa rebozándolas en la mezcla de panko con coco rallado. Para cocinarlas, podemos dorarlas en la sartén a fuego medio, usando unas gotas de aceite de oliva en el fondo y moviendo la sartén continuamente para que se doren por igual. También podemos cocinarlas en el horno durante unos 15 minutos a 180ºC colocándolas sobre papel antiadherente. Para el plato de hoy lo he combinado con kale rehogado, unos gajos de berenjena asados y un baba ghanoush de alcachofa cuya receta os contaré muy pronto.

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El sabor del coco tostado es muy rico y combinado con el punto un poquito picante que le da el pepereoncino y la cremosidad del queso y del propio boniato, hacen que la combinación resulte deliciosa!

Como siempre me preguntáis, deciros que congelan a la perfección, eso sí, para no secar en exceso la masa, debemos congelar cuando ya les hemos dado la forma y rebozado pero antes de cocinar, si no estaríamos cocinándolas dos veces: antes de congelar y después para calentarlas. A veces la falta de tiempo hace que hagamos estas cosas, lo cual empeora bastante el resultado final y luego tengo que leer que os han quedado secas ;D Albóndigas, croquetas, hamburguesas vegetales o falafel son preparaciones para las cuales tener cierta experiencia es importante, ya que solo vosotros podéis sentir con las manos si la mezcla va a necesitar más o menos cantidad de ingrediente húmedo o seco, siempre se puede corregir!

Así que os animo a que la hagáis y también a que improviséis con lo que sobra por casa. Curiosidad y creatividad ya sabéis que son fundamentales. Un abrazo enorme y feliz semana zanahorias!.

“Arroz” de coliflor con portobellos y espinacas…

Hola de nuevo! aquí estoy para compartir una nueva entrada con una nueva receta que llevaba semanas fotografiada, pero eso sí, con productos de temporada y que encontraréis en estas fechas muy fácilmente en el mercado, y lo mejor, a un precio asequible. Además, la elaboración no puede ser más fácil y el resultado, delicioso. Para aquellos que aún no le habéis dado una oportunidad a esta maravillosa crucífera que es la coliflor y que aún podemos disfrutar durante este mes, solo tenéis que atreveros con recetas diferentes como esta…

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Ingredientes:

  • 1 cabeza de coliflor
  • 300 g. de portobellos
  • 1 manojo de espinacas
  • 1 cebolla dulce
  • 3 dientes de ajo
  • 3 C. de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra molida
  • Limón como aderezo y unas ramas de perejil fresco

 

Comenzar por limpiar la coliflor de la hojas exteriores y el tronco. Cortar el máximo de tallo posible, quedándonos solo con las flores. Como nunca desaprovechamos nada, podemos usar las hojas de la coliflor y el tallo para elaborar una crema o una quiche vegetal.

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Introducir los trozos de coliflor en el robot de cocina preparado con las cuchillas y triturar durante unos segundos hasta obtener pequeños trozos, una textura similar a los granos de arroz o a una sémola. No debemos triturar en exceso. Colocar este “arroz” en una fuente o bandeja y absorber el exceso de humedad con papel de cocina. Reservar.

Pelar y picar en brunoise la cebolla y el ajo. Limpiar y picar los portobellos en cuartos. Lavar y cortar en trozos no muy grandes las espinacas. Si usamos espinacas baby, no será necesario cortarlas.

Rehogar la cebolla y el ajo en 2 cucharadas de aceite de oliva hasta que estén dorados y tiernos, incorporar el “arroz” de coliflor y rehogar durante un par de minutos para que se integren los sabores. En otra sartén incorporamos las setas con la cucharada de aceite de oliva restante, manteniendo el fuego fuerte, saltear durante un minuto, no más, de esta forma obtendremos una textura más carnosa y más aroma. Por último añadimos las espinacas y removemos bien, apagando el fuego y cocinado con el calor residual.

Unimos la mezcla de coliflor, cebolla y ajo a la de setas y espinacas y salpimentamos al gusto. Es mejor salpimentar al final porque así evitamos que la coliflor, las setas y las espinacas “suden” su exceso de humedad mientras los cocinamos. Aderezamos finalmente con zumo de limón y perejil picado y servimos caliente.

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No puede describiros lo mucho que me gusta la coliflor y lo reconfortante que es este plato, además de sencillo y super saludable. Al llevar un procesado y cocción mínimas, evitamos aromas y sabores azufrados,  aspectos que suelen hacer que este sea un vegetal no muy bien aceptado. No dejéis de probarlo, estoy segura de que os sorprenderá!

Si queréis saber más sobre la coliflor, solo tenéis que leer el Magazine de invierno ya que es un vegetal de esta estación. Muchísimas gracias por seguir el blog y la cuenta en  Instagram, facebook y twitter. Nos vemos en la siguiente entrada!

 

 

 

 

Romesco, a mi manera…

El romesco es una de esas salsas que enamora. A mi no me gustan mucho las salsas, o para ser exactos, prefiero versiones caseras de pestos con frutos secos y aromáticas, o incluso cremas de verduras por su versatilidad y que muchas veces hacen la función de una salsa. El romesco resulta delicioso y acompaña especialmente bien los vegetales asados, calçots por supuesto, y también se puede usar con pescados y en calderetas.

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Si no la habéis probado o tenéis miedo de intentar hacerla y que no resulte…que el miedo no os detenga, creo que esta receta os encantará. Aunque me baso en la receta tradicional, no siempre se puede ser fiel al 100%, os lo explico con detalle a continuación.

Necesitaremos:

  • 5 tomates de rama
  • 2 rodajas de pan tipo hogaza (no muy grandes)
  • 1 cabeza de ajo morado
  • 100g de avellanas tostadas
  • 80g de almendras tostadas
  • 250 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 50ml de vinagre de Jerez
  • 4 ñoras
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce de buena calidad

 

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Como sé que muchas veces no tenemos el tiempo o la disponibilidad para realizar una receta de la forma tradicional, yo he ido adaptándola de forma que la podáis hacer todos y el resultado sea muy bueno. Y ¿en qué difiere de la tradicional?

  • En lugar de asar el tomate y el ajo en el fuego de leña, lo hago en el horno como para escalivada.
  • Yo si uso batidora, aunque el mortero me parece una opción perfecta cuando tenemos un poco más de tiempo y ganas.
  • Invierto la proporción de avellana y almendra, poniendo un poco más de avellana y no tanta almendra. Para que el sabor no quede demasiado fuerte, las tuesto muy ligeramente hasta que se empieza a percibir su aroma y así evitar que puedan amargar la salsa si nos pasamos de tiempo en el proceso de tueste.
  • Las ñoras se ponen en un cazo con agua al fuego y tras 10-15 minutos se retiran y se raspa la pulpa con la ayuda de un cuchillo.
  • En el caso de no tener ñoras, aso junto al tomate medio pimiento rojo pequeño, lo pelo y lo incorporo a la salsa.

Ahora os voy a explicar el procedimiento…

Comienzo por pre-calentar el horno a 180-200 ºC, lavar las hortalizas y secarlas, forrar una bandeja con papel vegetal y colocar sobre ella el pimiento (si no uso ñora), los tomates y los dientes de ajo sin pelar. Asar vigilando para dar la vuelta en mitad del proceso. Cuando ya casi esté colocamos en otra bandeja forrada las avellanas, las almendras y el pan y dejamos que se tuesten vigilando igualmente retiramos ambas bandejas del horno y esperamos a que se enfríen.

En un vaso alto, como el de la batidora o similar, colocamos todos los ingredientes, excepto el aceite. El tomate, el pimiento y los ajos van pelados. De la totalidad del aceite vamos a usar unas 4 cucharadas para triturar y una vez conseguida esta pasta base añadiremos el resto del aceite y lo incorporaremos con una cuchara en movimientos envolventes para que la salsa no emulsione ni se quede demasiado compacta. Rectificamos también de sal y pimienta hasta que quede a nuestro gusto y listo!

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Si queremos “aligerar” un poco esta salsa podemos usar la mitad de aceite e hidratarla con la misma cantidad de agua, evidentemente el resultado no es el mismo y aunque el sabor no diferirá mucho, tendrá un tiempo de conservación menor.

Espero que os guste y que intentéis hacer vuestros propios aliños en casa por sencillos que sean. Las salsas compradas son en general productos con listas interminables de ingredientes en las que abunda la sal, el azúcar y las grasas de peor calidad, no esperemos encontrarnos aceite de oliva virgen extra como el que podemos emplear en nuestras casas.

Gracias por seguir el blog y hasta la próxima entrada!!!!

 

Estofado de lentejas con alcachofa…

Buenos días! Hoy vengo a dejaros la receta que compartí en stories de Instagram esta semana. Rica, saludable, con muchísimos vegetales , y lo mejor, solo mancharemos una cazuela, así que no puede ser más práctica. Perfecta para poner en práctica el “batchcooking” si os lo habéis propuesto como asignatura a superar este año. Vamos con ella!!!

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Necesitaremos:

  • 4  dientes de ajo
  • 1 cebolla dulce
  • 1 rama de apio
  • 1 puerro
  • 1/2 boniato
  • 1 patata no muy grande
  • 2 zanahorias
  • 1 calabacín pequeño
  • 1 tomate maduro
  • 300-400g. de alcachofa congelada
  • 1 taza de arroz integral
  • 1 taza de lenteja pardina
  • 1/2 c. de cúrcuma
  • 1/2 c. de curry picante ( o curry normal)
  • sal y pimienta negra
  • 3 cucharadas de aove
  • 1 hoja de laurel
  • 1 rodaja de limón

No os asustéis por la lista inmensa de ingredientes. Solo quiero que sepáis que este es el típico estofado que podéis hacer con los vegetales que tengáis por casa y así poder reciclar al máximo y limpiar el frigorífico de restos. Además es un plato muy completo ya que además de incluir una buena cantidad de vegetales incorporamos arroz integral y legumbre que se complementan a la perfección a nivel proteico.

Para comenzar pondremos una cazuela de buen tamaño a fuego medio-alto con el aceite de oliva hasta que este esté caliente, entonces comenzamos a añadir los vegetales muy bien picados en brunoise fino. Empezaremos con la cebolla y el ajo con una pizca de sal, a los que añadiremos el laurel y el tomate para continuar con el resto, dejando para el final el calabacín que es más blando y necesita menos tiempo de cocción. Tras haberlos rehogado durante 5 minutos, añadimos caldo de verduras o agua caliente (aprox. 1 litro y medio), incorporamos la cúrcuma y el curry, un toque de pimienta negra, la rodaja de limón, el arroz y las lentejas . Llevamos a hervor y mantenemos a fuego fuerte durante 10 min. bajando a fuego medio bajo hasta que se complete la cocción. En mitad del proceso, es decir, transcurridos unos 15 min, incorporamos la alcachofa en cuartos (sin necesidad de descongelar previamente). Cuando el estofado esté listo incorporamos un buen puñado de perejil picado y removemos ya fuera del fuego.

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Las alcachofas me encantan, si a vosotros no, se pueden sustituir fácilmente por unos portobelllos, judía plana, cardo, espinacas, etc…

Estas cantidades están pensadas para elaborar aproximadamente unas 6-7 raciones abundantes. Se puede hacer con antelación, se congela y descongela perfectamente y en el frigorífico aguanta bien entre 2-3 días. Ideal para los frioleros y para los que les encanta comer de cuchara, un plato único que te salvará de más de un apuro.

 

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Y a vosotros¿ también os gusta el plato único? así completito, calentito y sabroso. Esto de manchar un solo recipiente, incluyendo alimentos variados y nutritivos, es todo ventajas para aquellos que les cuesta planificar o dicen no tener tiempo. Yo, al menos, cuando tengo el plato delante, pienso a veces en lo que se pierden tantas personas por no acercarse a la cocina!

Espero que os guste y nos encontramos en el siguiente post! Si no te puedes esperar, sígueme en Instagram donde las publicaciones son diarias!!! ;D

 

Magazine de Otoño…

Buenos días! Hoy es un día especial, comienza un nuevo proyecto al que quería dar una oportunidad desde hace mucho tiempo: la auto-edición de un pequeño magazine de temática estacional que saldrá trimestralmente y que deseo os agrade tanto leer, como a mi realizarlo.

Me encantaría que todos participaseis en las diferentes secciones con vuestras sugerencias y consultas que siempre he ido respondiendo de forma privada, con el objeto de que se adapte al máximo a vuestra necesidades y sirva para impulsar día a día pequeños cambios hacia nuevos y mejores hábitos relacionados con la alimentación.

 

 

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Solo tienes que hacer click sobre la imagen para acceder a el. A mí el otoño me enamora, ¿y a ti?

Contadme qué os parece! Desde ya comienzo a preparar la edición de invierno con nuevas temáticas, entrevistas, recetas y consultas resueltas. Aún estáis a tiempo de hacer vuestras propuestas, las cuales podéis enviar a través de mensaje directo al Instagram de 24Zanahorias, para el cual os dejo el link aquí.

Gracias por seguir el blog y las diferentes redes sociales, sois lo mejor de esta aventura!!!!

Crackers de semillas y centeno integral…

Buenos días! Hoy retomamos las recetas y lo hacemos con estos crackers deliciosos que acompañamos con unos tomates uva horneados muy lentamente y un poco de mozzarella, aunque son perfectas para hummus, baba ghanoush o cualquier otra crema o paté vegetal.

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Estos crackers están realizados con harina integral de centeno pero podéis sustituir esta por harina de trigo sarraceno u otras integrales con o sin gluten ajustando el agua, ya que su humedad puede variar y no todas demandan la misma cantidad.

Vamos a necesitar:

  • 2 tazas de harina de centeno integral/trigo sarraceno
  • 1 taza de almendra molida
  • 1/2 taza de semillas de sésamo blanco (crudo o tostado )
  • 1/4 taza de semillas de sésamo negro
  • 1/4 taza de semillas de lino molidas (yo usé lino marrón )
  • sal
  • 2 C. de aceite de oliva virgen extra
  • agua ( poco a poco, la necesaria para que la masa no se nos pegue a las manos)

 

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La dificultad de esta receta es mínima y es la típica que podéis usar para acercar a vuestros peques a la cocina ya que únicamente hay que mezclar todos los ingredientes en un cuenco grande, hasta hacer una bola y conseguir que no se nos pegue a las manos. A partir de ahí traspasar  a una superficie enharinada, amasar durante 5 minutos más. Colocar la bola de masa entre dos hojas de papel vegetal y con la ayuda de un rodillo ir aplastando hasta conseguir una lámina de unos 4-5 mm. de espesor. Retirar el papel de la parte superior y cortar la masa con la forma que deseemos, en este caso yo le he dado forma redonda, podéis hacerla rectangular, cuadrada, triangular, en forma de dinosaurio ;D o como se os antoje.

Traspasamos los crackers a la placa del horno forrada con papel vegetal y horneamos en horno pre-calentado a 180ºC durante 12-15 min. aproximadamente. Dependerá de vuestro horno, el objetivo es que queden crujientes y doradas pero sin quemarse!

 

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No me digáis que no es sencilla esta receta. Ahora que viene el fin de semana seguro tenéis un huequito de 20 min. para realizarla. Se conservan  muy bien en cualquier recipiente tipo tupperware durante varios días y crujientes como si fuese el primero. Una alternativa a los panes de harinas excesivamente refinados y con ingredientes poco saludables y menos nutritivos. ¿Os animáis?

Deseo que os gusten mucho y os atreváis a probar. Un abrazo enorme y hasta la próxima semana!!!!