Romesco, a mi manera…

El romesco es una de esas salsas que enamora. A mi no me gustan mucho las salsas, o para ser exactos, prefiero versiones caseras de pestos con frutos secos y aromáticas, o incluso cremas de verduras por su versatilidad y que muchas veces hacen la función de una salsa. El romesco resulta delicioso y acompaña especialmente bien los vegetales asados, calçots por supuesto, y también se puede usar con pescados y en calderetas.

romesco

 

Si no la habéis probado o tenéis miedo de intentar hacerla y que no resulte…que el miedo no os detenga, creo que esta receta os encantará. Aunque me baso en la receta tradicional, no siempre se puede ser fiel al 100%, os lo explico con detalle a continuación.

Necesitaremos:

  • 5 tomates de rama
  • 2 rodajas de pan tipo hogaza (no muy grandes)
  • 1 cabeza de ajo morado
  • 100g de avellanas tostadas
  • 80g de almendras tostadas
  • 250 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 50ml de vinagre de Jerez
  • 4 ñoras
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce de buena calidad

 

24 (6)

 

Como sé que muchas veces no tenemos el tiempo o la disponibilidad para realizar una receta de la forma tradicional, yo he ido adaptándola de forma que la podáis hacer todos y el resultado sea muy bueno. Y ¿en qué difiere de la tradicional?

  • En lugar de asar el tomate y el ajo en el fuego de leña, lo hago en el horno como para escalivada.
  • Yo si uso batidora, aunque el mortero me parece una opción perfecta cuando tenemos un poco más de tiempo y ganas.
  • Invierto la proporción de avellana y almendra, poniendo un poco más de avellana y no tanta almendra. Para que el sabor no quede demasiado fuerte, las tuesto muy ligeramente hasta que se empieza a percibir su aroma y así evitar que puedan amargar la salsa si nos pasamos de tiempo en el proceso de tueste.
  • Las ñoras se ponen en un cazo con agua al fuego y tras 10-15 minutos se retiran y se raspa la pulpa con la ayuda de un cuchillo.
  • En el caso de no tener ñoras, aso junto al tomate medio pimiento rojo pequeño, lo pelo y lo incorporo a la salsa.

Ahora os voy a explicar el procedimiento…

Comienzo por pre-calentar el horno a 180-200 ºC, lavar las hortalizas y secarlas, forrar una bandeja con papel vegetal y colocar sobre ella el pimiento (si no uso ñora), los tomates y los dientes de ajo sin pelar. Asar vigilando para dar la vuelta en mitad del proceso. Cuando ya casi esté colocamos en otra bandeja forrada las avellanas, las almendras y el pan y dejamos que se tuesten vigilando igualmente retiramos ambas bandejas del horno y esperamos a que se enfríen.

En un vaso alto, como el de la batidora o similar, colocamos todos los ingredientes, excepto el aceite. El tomate, el pimiento y los ajos van pelados. De la totalidad del aceite vamos a usar unas 4 cucharadas para triturar y una vez conseguida esta pasta base añadiremos el resto del aceite y lo incorporaremos con una cuchara en movimientos envolventes para que la salsa no emulsione ni se quede demasiado compacta. Rectificamos también de sal y pimienta hasta que quede a nuestro gusto y listo!

romesco copia

Si queremos “aligerar” un poco esta salsa podemos usar la mitad de aceite e hidratarla con la misma cantidad de agua, evidentemente el resultado no es el mismo y aunque el sabor no diferirá mucho, tendrá un tiempo de conservación menor.

Espero que os guste y que intentéis hacer vuestros propios aliños en casa por sencillos que sean. Las salsas compradas son en general productos con listas interminables de ingredientes en las que abunda la sal, el azúcar y las grasas de peor calidad, no esperemos encontrarnos aceite de oliva virgen extra como el que podemos emplear en nuestras casas.

Gracias por seguir el blog y hasta la próxima entrada!!!!

 

Anuncios

Estofado de lentejas con alcachofa…

Buenos días! Hoy vengo a dejaros la receta que compartí en stories de Instagram esta semana. Rica, saludable, con muchísimos vegetales , y lo mejor, solo mancharemos una cazuela, así que no puede ser más práctica. Perfecta para poner en práctica el “batchcooking” si os lo habéis propuesto como asignatura a superar este año. Vamos con ella!!!

3 copia 8

 

Necesitaremos:

  • 4  dientes de ajo
  • 1 cebolla dulce
  • 1 rama de apio
  • 1 puerro
  • 1/2 boniato
  • 1 patata no muy grande
  • 2 zanahorias
  • 1 calabacín pequeño
  • 1 tomate maduro
  • 300-400g. de alcachofa congelada
  • 1 taza de arroz integral
  • 1 taza de lenteja pardina
  • 1/2 c. de cúrcuma
  • 1/2 c. de curry picante ( o curry normal)
  • sal y pimienta negra
  • 3 cucharadas de aove
  • 1 hoja de laurel
  • 1 rodaja de limón

No os asustéis por la lista inmensa de ingredientes. Solo quiero que sepáis que este es el típico estofado que podéis hacer con los vegetales que tengáis por casa y así poder reciclar al máximo y limpiar el frigorífico de restos. Además es un plato muy completo ya que además de incluir una buena cantidad de vegetales incorporamos arroz integral y legumbre que se complementan a la perfección a nivel proteico.

Para comenzar pondremos una cazuela de buen tamaño a fuego medio-alto con el aceite de oliva hasta que este esté caliente, entonces comenzamos a añadir los vegetales muy bien picados en brunoise fino. Empezaremos con la cebolla y el ajo con una pizca de sal, a los que añadiremos el laurel y el tomate para continuar con el resto, dejando para el final el calabacín que es más blando y necesita menos tiempo de cocción. Tras haberlos rehogado durante 5 minutos, añadimos caldo de verduras o agua caliente (aprox. 1 litro y medio), incorporamos la cúrcuma y el curry, un toque de pimienta negra, la rodaja de limón, el arroz y las lentejas . Llevamos a hervor y mantenemos a fuego fuerte durante 10 min. bajando a fuego medio bajo hasta que se complete la cocción. En mitad del proceso, es decir, transcurridos unos 15 min, incorporamos la alcachofa en cuartos (sin necesidad de descongelar previamente). Cuando el estofado esté listo incorporamos un buen puñado de perejil picado y removemos ya fuera del fuego.

2 copia 13

 

Las alcachofas me encantan, si a vosotros no, se pueden sustituir fácilmente por unos portobelllos, judía plana, cardo, espinacas, etc…

Estas cantidades están pensadas para elaborar aproximadamente unas 6-7 raciones abundantes. Se puede hacer con antelación, se congela y descongela perfectamente y en el frigorífico aguanta bien entre 2-3 días. Ideal para los frioleros y para los que les encanta comer de cuchara, un plato único que te salvará de más de un apuro.

 

1 copia 12

 

Y a vosotros¿ también os gusta el plato único? así completito, calentito y sabroso. Esto de manchar un solo recipiente, incluyendo alimentos variados y nutritivos, es todo ventajas para aquellos que les cuesta planificar o dicen no tener tiempo. Yo, al menos, cuando tengo el plato delante, pienso a veces en lo que se pierden tantas personas por no acercarse a la cocina!

Espero que os guste y nos encontramos en el siguiente post! Si no te puedes esperar, sígueme en Instagram donde las publicaciones son diarias!!! ;D

 

Magazine de Otoño…

Buenos días! Hoy es un día especial, comienza un nuevo proyecto al que quería dar una oportunidad desde hace mucho tiempo: la auto-edición de un pequeño magazine de temática estacional que saldrá trimestralmente y que deseo os agrade tanto leer, como a mi realizarlo.

Me encantaría que todos participaseis en las diferentes secciones con vuestras sugerencias y consultas que siempre he ido respondiendo de forma privada, con el objeto de que se adapte al máximo a vuestra necesidades y sirva para impulsar día a día pequeños cambios hacia nuevos y mejores hábitos relacionados con la alimentación.

 

 

magcover

Solo tienes que hacer click sobre la imagen para acceder a el. A mí el otoño me enamora, ¿y a ti?

Contadme qué os parece! Desde ya comienzo a preparar la edición de invierno con nuevas temáticas, entrevistas, recetas y consultas resueltas. Aún estáis a tiempo de hacer vuestras propuestas, las cuales podéis enviar a través de mensaje directo al Instagram de 24Zanahorias, para el cual os dejo el link aquí.

Gracias por seguir el blog y las diferentes redes sociales, sois lo mejor de esta aventura!!!!

Crackers de semillas y centeno integral…

Buenos días! Hoy retomamos las recetas y lo hacemos con estos crackers deliciosos que acompañamos con unos tomates uva horneados muy lentamente y un poco de mozzarella, aunque son perfectas para hummus, baba ghanoush o cualquier otra crema o paté vegetal.

crackers1

 

Estos crackers están realizados con harina integral de centeno pero podéis sustituir esta por harina de trigo sarraceno u otras integrales con o sin gluten ajustando el agua, ya que su humedad puede variar y no todas demandan la misma cantidad.

Vamos a necesitar:

  • 2 tazas de harina de centeno integral/trigo sarraceno
  • 1 taza de almendra molida
  • 1/2 taza de semillas de sésamo blanco (crudo o tostado )
  • 1/4 taza de semillas de sésamo negro
  • 1/4 taza de semillas de lino molidas (yo usé lino marrón )
  • sal
  • 2 C. de aceite de oliva virgen extra
  • agua ( poco a poco, la necesaria para que la masa no se nos pegue a las manos)

 

crackers3

La dificultad de esta receta es mínima y es la típica que podéis usar para acercar a vuestros peques a la cocina ya que únicamente hay que mezclar todos los ingredientes en un cuenco grande, hasta hacer una bola y conseguir que no se nos pegue a las manos. A partir de ahí traspasar  a una superficie enharinada, amasar durante 5 minutos más. Colocar la bola de masa entre dos hojas de papel vegetal y con la ayuda de un rodillo ir aplastando hasta conseguir una lámina de unos 4-5 mm. de espesor. Retirar el papel de la parte superior y cortar la masa con la forma que deseemos, en este caso yo le he dado forma redonda, podéis hacerla rectangular, cuadrada, triangular, en forma de dinosaurio ;D o como se os antoje.

Traspasamos los crackers a la placa del horno forrada con papel vegetal y horneamos en horno pre-calentado a 180ºC durante 12-15 min. aproximadamente. Dependerá de vuestro horno, el objetivo es que queden crujientes y doradas pero sin quemarse!

 

crackers2

No me digáis que no es sencilla esta receta. Ahora que viene el fin de semana seguro tenéis un huequito de 20 min. para realizarla. Se conservan  muy bien en cualquier recipiente tipo tupperware durante varios días y crujientes como si fuese el primero. Una alternativa a los panes de harinas excesivamente refinados y con ingredientes poco saludables y menos nutritivos. ¿Os animáis?

Deseo que os gusten mucho y os atreváis a probar. Un abrazo enorme y hasta la próxima semana!!!!

Taboulé con col rizada y mostaza…

Buenos días! Aprovechando que en el artículo de este mes que he escrito para el blog de Naturarla os hablo un poco más en profundidad sobre los aspectos nutricionales y culinarios del kale o col rizada, os dejo esta receta que a mí particularmente me encanta. Os lo conté a través del stories en Instagram, pero para os lo que os habéis perdido el paso a paso de la receta, aquí os lo explico de nuevo.

2 copia 2

 

Este es un plato sencillo y delicioso, acompaña perfectamente con otros vegetales más dulces, como el boniato y con alimentos protéicos, a vuestra elección: un tofu marinado, un huevo poché, salmón al horno, etc…

Para 2 raciones vamos a necesitar:

  • 1 taza de sémola ( en este caso es integral de espelta )
  • la misma medida de agua hirviendo
  • 1 manojo de col rizada bien fresca
  • 3-4 dientes de ajo
  • 1 taza de perejil picado
  • 1 cucharadita de mostaza gruesa ( o mostaza tipo” antigua”)
  • aceite de oliva virgen extra
  • el zumo de dos limones
  • sal y pimienta negra

dscf3414-e1507028268696.jpg

 

Es muy sencilla de elaborar: por una parte elaboraremos la sémola hidratándola en agua, tras haberla tostado previamente en una sartén, removiendo para que no se queme. Una vez añadamos el agua ( también se puede usar caldo ) la tapamos y esperamos unos minutos a que se hidrate y aumente el volumen.

Por otra parte procederemos a blanquear la verdura, en el caso de la col rizada, con 2-3 minutos serán más que suficientes. Ponemos agua abundante a hervir con un poco de sal y en el momento de romper el hervor, añadimos la col rizada picada tras haberla lavado y retirado el tallo. Dejamos que recupere el hervor y retiramos, colando y pasando a agua fría con hielo, o en su defecto, enfriando la verdura bajo el grifo de agua fría.

Esta técnica se puede aplicar con muchos vegetales, nos permitirá mantener y avivar  el color original, romper ligeramente las paredes celulares, lo que permitirá que las verduras queden al dente sin estar demasiado duras, y perder una menor cantidad de vitaminas hidrosolubles y otros micronutrientes si lo comparamos con una cocción prolongada.

1 copia 2

 

Una vez escurrida la verdura, doramos en una cucharada de aceite de oliva virgen los ajos picados y rehogamos la verdura durante un par de minutos. En un bol profundo colocamos la sémola hidratada, el perejil picado muy fino, la verdura rehogada y removemos.

Aligeramos la cucharadita de mostaza gruesa con el zumo de dos limones, una cucharada de agua y unas gotas de aceite de oliva virgen, mezclamos bien y repartimos sobre el taboulé y ya tenemos este plato básico listo para degustar.

Hace unos días os mostraba el resultado añadiendo boniato asado y un huevo poché, lo que completó este plato a la perfección. Es también una buena forma de introducir este tipo de coles verdes que a veces no agradan tanto. Con el blanqueado conseguimos eliminar el mal olor de las crucíferas tan característico cuando se cuecen durante mucho tiempo y esto, a la hora de degustarlas, es un aspecto que a muchos no pasa desapercibido. Esto unido al sabor tan agradable de la sémola tostada hará que hasta los más escépticos lo prueben!.

3

 

Deseando os guste y os sirva de ayuda en el día a día, me despido, hasta el próximo post. Gracias como siempre por seguir mi trabajo  a través del blog y de las distintas redes sociales!

Delicioso Pad Thai…

Buenos días!

Después de algunos días sin publicar en el blog, aunque sí en otras redes sociales, y con un ritmo frenético creando contenidos y formaciones, hoy quería compartir con vosotros una recetita ummmmm, deliciosa y fresquita, ya que el calor no da tregua! SE trata de un Pad Thai convertido en ensalada, que estoy segura os encantará.

El Pad Thai es un plato típico y de los más populares y extendidos de la gastronomía tailandesa. Esta es  una de las mejores gastronomías del sudeste asiático. La utilización de gran cantidad de ingredientes en la elaboración de la comida y aderezos para los platos es una de sus principales características. Aportan muchos sabores diferentes al paladar en un solo bocado, pero combinados correctamente nos demuestran que  dulce, salado, amargo, ácido y picante  pueden armonizar dentro de  la misma receta.

1

Las guindillas picantes, la citronela, la leche de coco, el cilantro, el jengibre, el tamarindo, el tofu y la salsa de soja son ingredientes claves de su gastronomía, por lo que no lo tendremos difícil si queremos dar un toque thai a nuestros platos veganos.

Para aumentar el aporte protéico en las ensaladas o salteados de tipo Pad Thai con vegetales  podemos usar tofu a la plancha. Para que sea más sabroso, previamente lo marinamos con salsa de soja, jengibre, ajo rallado y un toque de cúrcuma o curry.

Aunque el Pad Thai se suele elaborar con noodles o pasta de arroz, se puede usar perfectamente arroz integral o semi-integral o bien quinoa.

Para la receta de hoy necesitamos:

-250g. de arroz integral o semi-integral
-1/2 pepino holandés o 1 pepino negro no muy grande
-1/4 de pimiento rojo
-1/4 de lombarda
-3 zanahorias
-1/2 mango
-3 o 4 ajetes tiernos
-Opcional: 1puñado de tirabeques o 1 taza de habitas o 1 taza de edamame desgranado
-1 taza de cacahuetes pelados (sin salar ni freír)
-Aromáticas frescas (albahaca, cilantro, perejil)

2

PARA LA SALSA:
-½ taza de cacahuetes pelados y remojados o bien 2-3 cucharadas de crema de cacahuete
-2 C. de vinagre de arroz
-1 diente de ajo pequeño
-2 C. de salsa de soja (baja en sal)
-el zumo de 1 limón pequeño o 1 lima
-1 c. de aceite de sésamo (u oliva)
-1/2 taza de agua

Para la ensalada comenzamos por cocer el arroz. Lo lavamos bien bajo el grifo y escurrimos. Poner agua abundante a hervir y cuando rompa el hervor introducir el arroz. Cocer a fuego medio-alto por 25 min. Retirar, escurrir y salpimentar ligeramente. Remover de vez en cuando con un tenedor mientras se atempera para que quede suelto.
Lavar y picar los vegetales, en este caso, la zanahoria y la lombarda en juliana, el pepino y el pimiento en brunoise y los ajetes en rodajas finas. Pelar el mango y cortar en gajos. Reservar.
Tostar los cacahuetes pelados con unas gotas de aceite de oliva en una sartén, un par de minutos es suficiente.Reservar.
Realizar la salsa con la otra media taza de cacahuetes remojados ( podemos usar agua caliente e introducirlos 30 min. si se nos ha olvidado poner a remojo con antelación ) o bien usar crema de cacahuete. Triturar en la batidora junto al resto de ingredientes hasta obtener una crema fina.
Montar la ensalada añadiendo al arroz los vegetales, el mango,los cacahuetes tostados y aromáticas picadas, mezclar. Presentar con un poco de salsa, aromáticas frescas y si queremos unos tirabeques blanqueados, que nos aportarán un toque verde y crujiente. Si nos gusta un toque picante añadir unas escamas de pimiento rojo picante, queda delicioso!!!!

Espero que os guste mucho y os animéis a hacerla porque es realmente sorprendente y diferente a una ensalada convencional. Os recuerdo también que mañana termina el plazo para participar en el concurso #bonitoricoysaludable con vuestro desayuno favorito. A las 22:00 h. tendremos dos ganadores, permaneced atentos!!!!

Un abrazo y muy feliz semana!!!!

Albóndigas de remolacha…

Buenos días! ¿Cómo se presenta esta semana? Yo la comienzo proponiéndoos una receta que aunque tiene todo el aspecto de carne, está bien lejos de serlo ni pretenderlo. Estas albóndigas son una adaptación que he realizado de mi receta de hamburguesa de remolacha publicada en el recetario Hamburguesas Vegetales y que es sin duda, una de mis preferidas. Os lo recomiendo especialmente si nunca habéis probado la remolacha o su sabor cocida os parece simplemente terroso o no excesivamente agradable ya que en esta receta adquiere un sabor suave y delicioso. ¿La quieres probar? corre a por el delantal…

DSCF3777

Nos saldrán unas 18-20 uds. y necesitamos:

  • 175 g. de mijo perlado
  • 1+1/2 remolachas cocidas
  • 75 g. de copos de avena integral enteros ( en este caso sin gluten )
  • 4 dientes de ajo + 1  cebolla grande
  • 1/2 taza de linaza molida
  • 1/2 Cucharada de zumo de limón
  • Entre 1/4 y 1/2 taza de harina sin gluten (arroz, trigo sarraceno o garbanzo)
  • 4 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Para rebozar:1/2 taza de pan rallado sin gluten/tipo Panko (contiene gluten)/o bien harina de arroz
  • Sal & Pimienta negra

DSCF3774

Lavar el mijo y cocerlo durante 15-20 min. en agua abundante con una pizca de sal, escurrir a continuación y reservar.

Mientras, rehogar el ajo y la cebolla picados finamente en 2 cucharadas de aceite de oliva virgen, sal y pimienta,  hasta que estén dorados. Rallar la remolacha muy fina con ayuda de un rallador y mezclarla con los copos de avena, el zumo de limón, el mijo cocido,  la linaza, la cebolla y el ajo rehogados. Rectificar con harina sin gluten, en este caso  escogí de trigo sarraceno, si  la mezcla quedase muy húmeda. Rectificar de sal y pimienta. Dejar reposar durante 20-30 min. la mezcla en el frigorífico para que adquiera consistencia.

La textura de la mezcla puede ser variable principalmente dependiendo de si usamos el mijo recién cocido o completamente frío y reposado, el primero contiene más humedad y necesitará probablemente más cantidad de alguno de los ingredientes secos, así que tienen fácil arreglo ;D

Con las manos mojadas formar pequeñas bolas que rebozaremos muy ligeramente en pan rallado tipo Panko o bien enharinamos con harina de arroz. No tenemos que formar una costra gruesa, debe ser muy ligero, simplemente para que no se deshagan y podamos sellarlas a continuación en una sartén anti-adherente caliente con unas gotas de aceite de oliva. Movemos continuamente durante 2-3 min. para que se doren por igual. Traspasamos a una bandeja para horno forrada con papel cuisson y horneamos durante 15 min. más ( horno pre-calentado a 180º )
Acompañamos con un puré de patata ligero y unos espárragos verdes que hemos horneado aprovechando el calor del horno durante los últimos 5 min. para que queden “al dente” ( una pizca de sal y pimienta negra y unas gotas de aceite de oliva virgen y están listos! ) También son perfectas para acompañar con una buena ensalada!.

DSCF3778

Si como yo, elaboráis una gran cantidad, es una magnífica opción congelar. Para que no se adhieran las unas a las otras, primero las congelamos durante 1-2 horas en bandejas amplias forradas con papel vegetal que nos permitan colocarlas separadas. Aquí es cuando os cuento un truco que descubrí un día por casualidad y yo diría también, necesidad, porque en aquel momento me había quedado sin bandejas y no tenía mucho hueco disponible en el congelador…pues bien, no os riáis, pero podemos reciclar  las hueveras de plástico de forma que tras haberlas lavado convenientemente y secado, colocamos en cada hueco una albóndiga, así están separadas y ocupan un lugar mínimo.

Deseo que os guste mucho y si intentáis esta receta, no dudéis en compartirla, me encanta ver vuestros platos y avances!!!! Muy buena semana para todos y recordad que este miércoles comenzamos nuevo curso en Live to be_ con “Desayunos saludables en vaso”, os dejo el link para acceder, aún queda alguna plaza!!!!

Berenjenas rellenas de cous cous integral…

Buenos días! Comenzamos la semana con una receta de lo más deliciosa, unas berenjenas asadas rellenas de semolina integral con verduritas y que acompaño con una salsa de yogur y tahín que nunca defrauda. El resultado es un plato lleno de sabores que se complementan a la perfección. Si quieres saber cómo lo he realizado, solo tienes que seguir leyendo…

DSCF3395

Para 2 berenjenas (4 mitades) necesitamos:

  • 200 g. de semolina integral de trigo ( también puede ser de espelta, maíz, etc…)
  • 2 puerros brandes
  • 1/2 cebolla dulce
  • 3 dientes de ajo
  • Unas ramas de perejil fresco
  • 1 limón
  • Unas olivas de Aragón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra

Para la salsa de yogur y tahín necesitamos:

  • 1 yogur cremoso, ya sea tipo griego, yogur de leche de cabra o un yogur vegetal de soja fermentada ( Importante: sin azúcares añadidos! )
  • 2 C. de Tahín o crema de sésamo
  • 2 C. de zumo de limón
  • Sal y pimienta negra.

Para realizarla usamos la batidora de inmersión para mezclar todos los ingredientes hasta obtener una salsa suave que refrigeramos hasta que vayamos a usar. Lo ideal sería no consumirla más allá de las primeras 24 horas. Si os gusta esta salsa no dejéis de probarla en otras recetas como la de boniatos asados con espárragos verdes.

DSCF3385

Precalentamos el horno a 180ºC. Cortar las berenjenas a la mitad y con la punta de un cuchillo realizar en la pulpa un corte a un cm. del borde, teniendo cuidado de no traspasar la piel, vaciamos con ayuda de una cuchara y procedemos a asarlas boca abajo con una pizca de sal marina, pimienta y un hilito de aceite de oliva. Horneamos en el horno que teníamos ya caliente y retiramos pasados 15 minutos.

Como os contaba en una receta anterior, cada plato tiene su secreto y el secreto del cous cous es tostar la sémola. La sémola es un alimento extremadamente fácil de preparar porque se ablanda con un mínimo de humedad, ya sea agua, caldo o la propia humedad de los vegetales con los que la mezclamos.

Para tostar la sémola usamos una cazuela pequeña o sartén a fuego medio en la que colocaremos la sémola. Con una espátula de madera vamos removiendo continuamente hasta que sintamos que comienza a desprender un aroma agradable y al tacto esté caliente. Es importante no dejar nunca de remover.  La apartamos entonces del fuego y la volvamos sobre el agua o caldo de verduras bien caliente. Fuera ya del fuego removemos ligeramente, tapamos y dejamos que se vaya ablandando.

DSCF3387

Mientras lavamos convenientemente los puerros. Retiramos la parte verde que aprovecharemos para  realizar caldo de verduras.  Hacer un corte en cruz  en ese extremo y lavar bajo el chorro de agua para retirar cualquier resto de tierra. Picar en rodajas muy finas. Pelar y picar en brunoise  fina los ajos, la cebolla y la carne de la berenjena.

Rehogar  en 2 cucharadas de aceite de oliva, el puerro, el ajo y  la cebolla a fuego lento para que el puerro no se queme y sin dejar de remover. A media cocción incorporar la berenjena picada y seguir rehogando. No sazonar hasta el final para que el puerro no “sude” demasiado, lo cual puede alterar el sabor final del plato. Retirar del fuego y salpimentar cuando toda la verdura esté dorada y blanda.

Mezclar los vegetales rehogados con la semolina, el perejil picado, el zumo de limón y 2 cucharadas de aceite de oliva crudo. Rellenar las berenjenas con la mezcla, decorar con la salsa de yogur y tahín, más perejil picado y unas olivas de Aragón. Si lo deseamos también podemos picar unas cuantas olivas e incorporarlas previamente a la mezcla de la sémola y  las verduras.

DSCF3381

No solo podemos usar semolina para este plato, bulgur, arroz integral o mijo también acompañan perfectamente y complementan bien con su sabor más dulce ( a cereal ) con el sabor con matices amargos de la berenjena.

Espero que os guste y que lo intentéis, y no solo eso…también que me lo contéis. Tenéis Facebook, Twitter, Instagram y Pinterest para hacerlo y estaré encantada de que me etiquetéis para ver así vuestros avances con  la cocina saludable.

Un abrazo enorme y una feliz semana!!!!

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Vegetales ¿para qué?…

Sonará extraño este título, pero se trata de una cuestión más que seria…¿para qué introducir vegetales y frutas en nuestra alimentación? y digo introducir porque bien parece que estamos lejos de consumir las cantidades recomendadas…y lo que más me preocupa no es eso…lo que más me preocupa es que tengo la percepción de que para quien no los tiene presentes en su  rutina, además de otras excusas varias como el no tener tiempo para cocinarlos, el no saber hacerlo, el insistir en que a los niños no les gustan ( cuando la realidad es que yo no los como y ni se los ofrezco ), detrás  del “ya comen muchas verduras en el cole” ( ¿y a tí? tenemos que mandarte al cole para que comas verduras?)… detrás de estas situaciones existe un desconocimiento pleno de nuestra salud y de como la alimentación puede influir en ella, además de un nulo disfrute a la hora de preparar y consumir vegetales y fruta…

DSCF2952

Y vale que no siempre es así, en ocasiones el consumo es bajo y nos podemos estar planteando cómo aumentarlo, y ahí es que nos podemos encontrar mil y una publicaciones con “trucos” para enmascarar el alimento real y que nos permitan auto-convencernos de que lo hacemos bien, de ahí a caer en la tentación de yogures de soja con fruta bien cargados de azúcar, o un bizcochito para el desayuno con algas y calabaza…hay solo un paso! Lo peor es que ese paso no nos acerca a una mejora en nuestra alimentación.

El beneficio de un mayor consumo de frutas y verduras es evidente e innegable, un menor aporte energético unido al aporte de fibra y micronutrientes no es lo único que los hace atractivos, su importante papel en la prevención de la obesidad, el sobrepeso y otras enfermedades no transmisibles no debería pasar desapercibido. Es preocupante el hecho de que otros productos, no exactamente alimentos, más procesados y adictivos y menos nutritivos hayan desplazado el consumo de frutas y verduras. Mi pregunta es si estamos dispuestos a devolverles el protagonismo que merecen.

Retrocedamos un poco,  y veamos las cosas con un poco más de perspectiva. Si estamos en el maravilloso momento en el que comenzamos a ser un poco más conscientes de nuestra alimentación ( y la que se hace en familia ) …preguntémonos ¿para qué? Esta pregunta nadie la puede contestar por ti. La respuesta, lejos de  acercarnos al pasado y a la búsqueda de justificaciones, nos hará dar un paso adelante. A mí se me ocurren algunas…

  • Para ganar en salud
  • Para sentirnos bien con nosotros mismos
  • Para sentir que somos capaces de alcanzar lo que nos proponemos
  • Para cambiar hacia una forma diferente y mejor de alimentarnos
  • Para conocer  alimentos que no hemos probado antes
  • Para aprender nuevas técnicas que nos permitan disfrutar de los alimentos que antes ni comprábamos.
  • Para mejorar nuestra alimentación y la de nuestra familia.

Y tantas respuestas más que implícitamente nos conducen hacia la acción, hacia comenzar un proceso que no es otro que el del aprendizaje. Como en todo, habrá experiencias que nos agradarán más que otras y aquí estamos para que la mayor parte de ellas sean placenteras y agradables, y nos hagan sentir aún más curiosos por el mundo vegetal y las infinitas posibilidades que nos ofrece en el plato.

DSCF2947

Vamos a pasar a la acción!  ¿cómo?

  • Si la cuestión es que los peques coman más vegetales y frutas o más variedad, hazlo tú también, en la mayor parte de los casos actuarán por imitación. Ah! y no solo te los comas, disfrútalos!!!! lo notarán.
  • Si pretendes aumentar la cantidad y la variedad, tendrás que comprar más cantidad y variedad. Esto a veces parece que lo obviamos y es una de las claves ;D
  • Planifica en función de lo que ya tienes y de lo que vas a elaborar a lo largo de la semana; frutas de temporada en cantidad resolverán desayunos, postres, meriendas y tentempiés de toda la familia. Puede parecer simple pero sabéis que lo podemos hacer aún más bonito? combinando con semillas y frutos secos, yogur, etc…esa imaginación ya debería estar funcionando!
  • Visita mercados locales si tienes la oportunidad. En cualquier caso no pases de puntillas por esta parte del supermercado, tómate tu tiempo para seleccionar las verduras más frescas, comparar precios, buscar lo mejor de cada temporada, admirar los colores llamativos…disfruta de este momento, pronto te sentirás  cada vez más cómodo con tu cesta de la compra. Si careces de tiempo, no dejes de visitar esta sección, piensa que cualquier cosa que te lleves de aquí será infinitamente mejor que cualquier producto procesado!!!!
  • Deja que los peques escojan, hacerlos partícipes hará que se impliquen más. Las opciones las ponemos nosotros y así podrán escoger entre dos  frutas diferentes o dos platos con vegetales diferentes. No es lo mismo que escojan entre una brocheta de fruta y un yogur con fresas picadas a que escojan entre un plato de brócoli y leche con galletas para cenar…si lo comprendemos, lo haremos y son estos pequeños detalles los que conducen a un verdadero cambio.
  • Hacer que su presencia sea cada vez mayor en nuestro plato. Si visualizamos el plato saludable, lo tendremos claro. Y los vegetales no son solo ensalada, noooo y no solo de ajo, cebolla y tomate viven los sofritos, podemos comenzar por ponerles zanahoria y después calabacín, otro día berenjena…y así hasta llegar a hacer auténticas limpiezas de frigorífico reciclando cada vegetal que tenemos por casa.
  • Los vegetales pueden ser no solo crudos, en ensalada o cocidos, también rehogados, asados en el horno, a la plancha o a la parrilla, en puré o sopa, en paté vegetal o como parte de otros platos: el sofrito de un estofado, el relleno de una lasaña, la salsa para un plato de pasta, mezclados con legumbres y arroces, en hamburguesas, en panes, en postres…)  Esto nos permitirá descubrir nuevas preparaciones, técnicas, sabores y toda su versatilidad. Seguro que alguna de ellas te gusta especialmente!
  • ¿Por qué no atreverte a comer vegetales fuera de casa? Acercarte a un restaurante vegetariano o vegano donde frutas y verduras son los protagonistas indiscutibles, te hará ver y probar platos que probablemente ni sabías que te gustaban (y quizás quieras hacerlos en casa).
  • Siempre decimos que debemos acostumbrar el paladar al sabor real de los alimentos pero es que el mundo de los vegetales y las frutas nos ofrece ya de por sí muchísimas alternativas que pueden adaptarse perfectamente a nuestro gusto y preferencia: encontraremos sabores dulces en muchas raíces y tubérculos, picantes en algunas crucíferas como la mostaza, sabores ácidos como en los cítricos y agridulces muy agradables en muchas otras frutas.
  • Hacerlo bonito, si aplicáis un mínimo esfuerzo en componer un plato no solo saludable sino también agradable a la vista, tenéis un porcentaje muy alto de éxito asegurado, o eso, o sois muy malos cocinando ;D y eso, tiene solución! Apúntate a clases y cursos, te divertirás al mismo tiempo que aprendes.

DSCF2864

Los vegetales y las frutas aportan una diversidad, riqueza y dimensión a nuestra cocina a la que yo no estoy dispuesta a renunciar, y tú? Escoge los vegetales y frutas que más te gusten y no tengas miedo a probar otros nuevos. La curiosidad es parte fundamental del proceso de aprendizaje! 

Y si pensáis que el post de hoy viene con receta…contadme vosotros mismos la magia que sucede cuando  calentamos el horno y metemos dentro los vegetales de temporada que más nos gustan con un aderezo tan simple como una pizca de sal marina, pimienta negra y aceite de oliva…y cuando las acompañamos con hummus?…os dejo que experimentéis, a vuestro aire, y así hasta que dominéis la técnica y os familiaricéis con el alimento (es más fácil de lo que parece!)

Si sentís curiosidad tenéis el blog a vuestra disposición para encontrar recetas variadas que se puedan adaptar a vuestros gustos, además os dejo el link para publicaciones específicas sobre cómo hacerlo con los más peques y monográficos sobre vegetales y técnicas, aquí, aquí, aquí y aquí. Por cierto, mañana,  miércoles 3, ponemos en marcha la segunda edición del curso de hamburguesas vegetales en la plataforma Live to be_  para el que aún estáis a tiempo de inscribiros. Solo debéis seguir este link.

Muchas gracias por seguirnos y feliz semana. Nos vemos en el próximo post!

P.D.: Yo de ti, me seguiría cuestionando todo con esa misma pregunta…procesados y  comida basura ¿PARA QUÉ?

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

La semolina y sus múltiples usos: taboulé…

Buenos días! Hoy, con el buen tiempo que hace, nos adelantamos al verano para traeros un plato fresquito y delicioso. En este post os contaremos un poco más acerca de la sémola, el origen del alimento, las variedades que podréis encontrar hoy en día en el mercado y sus múltiples usos. El plato de hoy es tan sumamente rico que nos lo pondríamos hasta para desayunar! si queréis saber como elaborarlo, solo tenéis que seguir leyendo…

DSCF2708

La sémola de trigo duro o de cualquier otro cereal se obtiene de moler el endospermo de  dichos granos. Se trata de una harina muy gruesa o harina a medio moler y en función de su granulosidad se clasifica en sémola gruesa, sémola fina o semolina. Se trata de uno de los alimentos más antiguos consumidos por el hombre

Hoy en día tenemos la ventaja de poder encontrarnos en el mercado sémola o semolina integral en la que además del endospermo, parte rica en carbohidratos y proteínas, está presente el salvado, rico en fibra, vitaminas y minerales, y el germen, rico en micronutrientes y antioxidantes. A esto debemos sumarle la ventaja de que tenemos a nuestro alcance distintas versiones y así nos podemos encontrar también sémola integral de espelta, de avena, de maíz y también de leguminosas como lentejas, garbanzos o guisantes. Su aporte en cuanto a nutrientes siempre será superior al de las harinas refinadas.

Los usos son múltiples, desde papillas y sopas hasta platos típicos como el cous cous árabe, pasando por su empleo en productos de panadería. Además de seleccionar bien el producto que vamos a consumir, debemos tener en cuenta el papel que le vamos a dar en nuestra dieta. Acompañar este con una buena ración de vegetales, hortalizas, raíces ya sean cocinadas o crudas, incluso fruta, siempre hará que tengamos un plato más completo, añadiendo si queremos algún alimento más proteico según nuestra elección (legumbres, lácteos, huevos, pescados o carnes)

DSCF2703

Mi propuesta es puramente vegetal y deliciosa, hoy re-versionamos un Taboulé libanés en el que en lugar de bulgur emplearemos sémola de espelta integral. Para 4 necesitaremos:

  • 250g. de sémola de espelta integral
  • el mismo volumen de agua caliente
  • 1 chalota
  • 1/2 pepino holandés
  • 2 tomates
  • 1/4 de pimiento rojo (o más, al gusto)
  • 1 manojo de perejil de hoja plana bien fresco
  • olivas de Aragón (con o sin caldo)
  • 1 aguacate
  • el zumo de tres limones
  • aceite de oliva virgen extra
  • unas ramas de tomillo limonero
  • S&P
  • escamas de chile picante

Cada plato tiene su secreto y el secreto de mi taboulé es …tostar la sémola. La sémola es un alimento extremadamente fácil de preparar porque se ablanda con un mínimo de humedad, ya sea agua, caldo o la propia humedad de los vegetales con los que la mezclamos. Pero, que sea fácil no quiere decir que no podamos emplear 2 o 3 minutos más en tostarla. Creedme si os digo que el resultado mejora notablemente.

Para tostar la sémola usamos una cazuela pequeña o sartén a fuego medio en la que colocaremos la sémola. Con una espátula de madera vamos removiendo continuamente hasta que sintamos que comienza a desprender un aroma agradable y al tacto esté caliente.  La apartamos entonces del fuego y la volvamos sobre el agua bien caliente. Fuera ya del fuego removemos ligeramente, tapamos y dejamos que se vaya ablandando.

Mientras, lavamos y preparamos los vegetales frescos que picaremos en brunoise (cubitos pequeños) y también el perejil. Si no nos agrada el sabor demasiado ácido-picante de la cebolla os recomiendo que una vez picada la introduzcáis en un vaso con vinagre durante unos minutos.

DSCF2712

Transcurridos aproximadamente 4 minutos, destapamos la sémola, la atemperamos un poco y comenzamos a añadir todos los ingredientes vegetales, la cebolla picada y escurrida, el pepino, el tomate y el pimiento, el perejil, las olivas, el zumo de los 3 limones, un buen chorro de aceite, sal y pimienta negra molida. Remover para mezclar todos los ingredientes y decorar con el aguacate, el tomillo limonero, unas olivas y unas escamas de chile picante. Dejar reposar hasta la hora de comer. Para mi gusto cuanto más reposado esté, mejor ya que se potencian los sabores.

Es un plato perfecto para poner en marcha nuestra creatividad variando con ingredientes y decoraciones diferentes. Tradicionalmente se incluyen pasas y unos hojas de menta picada así que no será por opciones.

Deseando que os guste y me contéis como os queda vuestro tabulé! En breve os traemos una opción para incluir la semolina en le desayuno. Hasta el próximo post, muy feliz semana!